Andy Burnham, en la línea de salida para suceder a Keir Starmer
El laborista Andy Burnham se acerca desde este jueves un poco más a Downing Street, con la apertura oficial del plazo de presentación de candidaturas para suceder al primer ministro, Keir Starmer, que anunció en junio su renuncia como líder de su partido.
A sus 56 años, el exalcalde del Gran Mánchester es, por el momento, el único diputado que ha anunciado su intención de presentarse.
En caso de que ningún otro candidato aparezca antes del 15 de julio, Burnham será el nuevo líder del partido sin necesidad de una votación.
En ese caso, Burnham sería investido líder del Partido Laborista el 17 de julio durante un congreso extraordinario, antes de instalarse en Downing Street, previsiblemente el 20 de julio.
Para convertirse oficialmente en candidato, Burnham deberá demostrar que cuenta con el respaldo de al menos 81 de los 402 diputados, equivalente a un 20%, de la amplia mayoría laborista en la Cámara de los Comunes, un umbral que debería superar sin dificultad.
Si se presenta otro candidato, habrá una elección interna. El vencedor será designado el 29 de agosto tras una votación de los afiliados del Partido Laborista y de los sindicatos vinculados a la formación.
- Impopularidad de Starmer -
El que fuera secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, Al Carns, quien había afirmado que estaba considerando presentarse, finalmente anunció el miércoles que no será candidato.
Para muchos laboristas, Andy Burnham parece ser la única figura capaz de relanzar al partido en el poder, tras las dificultades que ha atravesado la formación en los últimos meses y que llevaron al anuncio de dimisión de Starmer, el 22 de junio.
Starmer estuvo poco tiempo en el poder, después de llegar a Downing Street en julio de 2024, tras catorce años de gobiernos conservadores.
Pero Starmer vio cómo su popularidad cayó rápidamente debido a una sucesión de errores, en un contexto marcado por la crisis del costo de la vida.
La controversia por el nombramiento como embajador en Estados Unidos de Peter Mandelson, un allegado al delincuente sexual Jeffrey Epstein, así como las derrotas electorales sufridas por el Partido Laborista en comicios locales o regionales, le hicieron perder apoyos dentro de la formación y precipitaron su caída.
Su rival, Andy Burnham, una figura popular, logró regresar al Parlamento al imponerse con claridad en una elección local, el 18 de junio, cerca de Mánchester.
Burnham necesitaba volver al Parlamento para aspirar a llegar a Downing Street y al lograrlo fue recibido con entusiasmo por decenas de diputados laboristas.
- Amenaza de Reform UK -
Muchos parlamentarios consideran que Burnham representa la mejor oportunidad para que los laboristas hagan frente al partido antiinmigración Reform UK, liderado por Nigel Farage, de cara a las próximas elecciones legislativas, previstas en principio para 2029.
Reform UK aventaja al Partido Laborista en las encuestas desde hace más de un año, aunque la diferencia se ha reducido en las últimas semanas y Farage se encuentra en el centro de una polémica por donaciones no declaradas.
Ese caso llevó a Farage a anunciar el martes que renuncia a su escaño en el Parlamento para volver a presentarse en una elección legislativa parcial, con el fin de que los electores fueran "jueces" de sus actos.
Una diputada laborista, que pidió permanecer en el anonimato, declaró a la AFP que el partido hacía bien en "apostar" por Burnham, añadiendo que "no puede ser peor que Starmer".
Otro diputado, también bajo condición de anonimato, explicó que apoya a Burnham, aunque manifestó su preocupación porque solo dispondrá de pocas semanas para prepararse para gobernar.
Desde su regreso al Parlamento, Burnham, apodado "el rey del Norte" por sus éxitos en Mánchester, ha comenzado a exponer su visión de gobierno, prometiendo un amplio proceso de descentralización para impulsar el crecimiento económico.
W.Sim--SG