La delegación de Irán abandona el lugar de las discusiones con EEUU tras amenaza de Trump
La delegación de Irán abandonó el domingo el recinto suizo donde había mantenido conversaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, informó la agencia estatal iraní, después de que Donald Trump amenazara con nuevos ataques contra la república islámica.
"La delegación de la República Islámica de Irán dejó el edificio donde tenían lugar las negociaciones", indicó la agencia estatal IRNA.
Según la agencia, las conversaciones, que se llevaron a cabo con la mediación de Pakistán y Catar, habían "entrado en una fase difícil después de 80 minutos de discusiones y una interrupción, a raíz de la publicación de un mensaje insultante del presidente de Estados Unidos".
Sin embargo, una fuente próxima a las negociaciones dijo a la AFP que los iraníes no han roto las negociaciones. "La delegación iraní continúa comprometida con las conversaciones y no ha comunicado a los mediadores ninguna intención de marcharse", dijo esta fuente, que pidió el anonimato.
En su plataforma Truth Social, el presidente estadounidense instó a Teherán a impedir que sus aliados en Líbano "causen problemas" y amenazó con retomar los ataques contra Irán si no lo hace.
"Harían bien en medir sus palabras. Nuestras fuerzas armadas están listas para responderles de otra manera", advirtió el jefe del equipo negociador iraní, el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf.
La primera cláusula del protocolo de acuerdo firmado a distancia el miércoles por Trump y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, estipula que ambos países se comprometen "a abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza entre sí".
- "Pasar página" -
El cruce de advertencias llegó poco después de la apertura de las conversaciones entre representantes estadounidenses e iraníes, acompañados por los mediadores de Catar y Pakistán, en un lujoso hotel de los Alpes suizos.
En concreto, los encuentros tienen lugar en un resort de montaña en Bürgenstock, cerca del lago de Lucerna. La delegación estadounidense está encabezada por el vicepresitente, JD Vance, y la iraní por Mohamad Baqer Qalibaf.
Los participantes buscan que las discusiones desemboquen, en un plazo de 60 días renovable, en un acuerdo final que ponga fin a la guerra en Oriente Medio, desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Las hostilidades causaron miles de muertos, sobre todo en Irán y en Líbano, y sacudieron la economía mundial.
Las discusiones deberían durar "unos días", afirmó el sábado JD Vance, quien precisó que sólo podría quedarse "uno o dos días" en Suiza, donde también se encuentran el emisario Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump.
Vance calificó la cita de "histórica" y expresó su esperanza en "pasar página y transformar nuestra relación con el pueblo iraní".
Pero son muchas las discrepancias que obstaculizan las negociaciones, empezando por el programa nuclear iraní, que lleva años socavando las relaciones bilaterales.
Las conversaciones empezaron también en un contexto de enfrentamientos entre Israel y el movimiento islamista proiraní Hezbolá, que continuaron el viernes y el sábado en Líbano a pesar de que el memorando de acuerdo prevea el cese de las hostilidades en todos los frentes.
Debido a ello, Irán anunció en represalia el cierre del estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
Al menos 30 personas murieron el sábado en el este y el sur del territorio libanés.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, advirtió que no se podrá sellar ningún acuerdo con Washington si las hostilidades no cesan en Líbano.
- "El tiempo que sea necesario" -
Hezbolá arrastró al Líbano a la guerra en Oriente Medio el 2 de marzo con lanzamientos de cohetes contra Israel para vengar la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, asesinado en los ataques israelo-estadounidenses contra Teherán.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró este domingo que el ejército israelí permanecerá en el sur de Líbano "el tiempo que sea necesario", mientras que el jefe de Hezbolá, Naim Qasem, rechazó la creación de una zona de seguridad israelí en el sur del país.
Más optimista, Vance aseguró este domingo que había constatado "progresos considerables" en los últimos días "para conseguir que el alto al fuego se mantenga en Líbano".
En ese país, según Baqai, rige actualmente una "frágil tregua".
Según el último balance del Ministerio de Salud de Líbano, desde el 2 de marzo, las operaciones israelíes han matado a 4.106 personas. En el mismo periodo de tiempo, el ejército israelí reportó el deceso de 36 militares.
En una posible señal de distensión, Israel anunció el domingo por la noche el levantamiento, a partir del lunes por la mañana, de todas las restricciones a las concentraciones impuestas en el norte del país, cerca de la frontera con Líbano, a raíz de la guerra.
burx-tq/cgo/jvb/vel
J.Lim--SG