Macron denuncia una voluntad de la ultraizquierda de "hacer caer la República"
El presidente francés, Emmanuel Macron, denunció el jueves "actos sediciosos" de grupos "de ultraizquierda", a los que acusa de querer "hacer caer la República", tras los actos violentos y saqueos cometidos durante las manifestaciones por el alto coste de la vida.
Varias ciudades francesas fueron escenario de enfrentamientos y saqueos cuando jóvenes enmascarados tomaron las calles el pasado fin de semana.
"Hemos tenido a la vez actos políticos e incluso sediciosos llevados a cabo por grupos organizados de ultraizquierda cuyo objetivo es hacer caer la República", afirmó Macron al término de una reunión en el Elíseo con los servicios de inteligencia, acusados de no haber previsto la magnitud de la movilización del sábado.
Después de los actos violentos, las autoridades ordenaron tres noches de toque de queda en zonas de varias ciudades como París y Lyon, la tercera más grande del país.
La revuelta ha sacudido al gobierno a pocos meses de las elecciones presidenciales de abril y mayo, a las que Macron no puede presentarse y en las que parte como favorita la ultraderechista Marine Le Pen, según las encuestas.
Los organizadores de las manifestaciones, el movimiento de los chalecos amarillos y los sindicatos, prevén más protestas a nivel nacional el sábado, y una huelga general y manifestaciones el 5 de noviembre.
El gobierno desplegará este fin de semana vehículos blindados y unidades de élite de la policía y la gendarmería. También estará desplegada la misión Sentinelle, militares a cargo habitualmente de vigilar lugares concurridos y monumentos.
El nivel de movilización de las fuerzas de seguridad el sábado será "un 20% superior" al de la semana pasada, según el Ministerio del Interior.
Las autoridades de algunas ciudades como Lyon, Rouen y Toulon han prohibido las protestas el sábado, una decisión considerada liberticida por parte de la oposición.
Se trata de evitar escenas como las ocurridas el sábado. Buena parte del ayuntamiento de Limoges, un edificio inaugurado en 1883, quedó destruido por las llamas durante la movilización del 17 de octubre. Por el momento hay dos detenidos por estos hechos, uno de ellos de 66 años, según la fiscalía.
Cientos de comercios fueron además saqueados en distintas ciudades del país.
H.Yoon--SG