A base de fondos y prestigio, China atrae a cada vez más científicos extranjeros
El gobierno chino lleva años esforzándose por atraer a los mejores científicos del extranjero, y ahora los propios investigadores afirman que las universidades del gigante asiático están atrayendo cada vez más talento gracias a una generosa financiación y a su creciente prestigio.
Iniciativas respaldadas por el Estado, como el "Plan de los Mil Talentos", han ofrecido por mucho tiempo contrataciones rápidas y generosas subvenciones para poner en su órbita a expertos mundiales en campos estratégicos, en un contexto de competencia entre China y Estados Unidos por la supremacía tecnológica.
Sin embargo, numerosos académicos dijeron a la AFP que el país se está convirtiendo en un destino popular incluso entre aquellos que no son el objetivo de Pekín, especialmente al inicio de sus carreras.
"Oyes hablar de estos increíbles laboratorios avanzados y de que el gobierno proporciona fondos para cosas como la inteligencia artificial y la investigación cuántica", asegura el tunecino Mejed Jebali, doctorando en IA en la Universidad Jiao Tong de Shanghái.
"La amplitud para la investigación y la rapidez con la que se construyen las cosas es realmente asombrosa", destacó.
Los incentivos oficiales de China se han dirigido normalmente a investigadores eminentes en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), que podrían ayudar a Pekín a alcanzar su objetivo de convertirse en líder mundial en innovación.
No existe una base de datos oficial de científicos extranjeros o repatriados que se han trasladado a China, pero al menos 20 destacados expertos en STEM lo han hecho en el último año, según anuncios de universidades y publicaciones personales revisados por la AFP.
Entre ellos se encuentran el especialista en cáncer Feng Gensheng, que dejó su puesto permanente en la Universidad de California para incorporarse al Laboratorio de la Bahía de Shenzhen, y el médico alemán Roland Eils, que ahora trabaja a tiempo parcial en la Universidad Fudan de Shanghái.
"Parece que un número significativamente mayor de científicos extranjeros, en particular los de origen chino, regresaron a trabajar a China en comparación con hace unos 10 años", afirmó Futao Huang, profesor de la Universidad de Hiroshima en Japón.
- Más financiación, recursos y apoyo -
Los académicos también citaron como atractivo el acceso a industrias en rápido desarrollo en el enorme mercado chino.
Lingling Zhang, que se incorporó a la China Europe International Business School tras dos décadas en Estados Unidos, dijo a la AFP que le atraía la investigación más "pragmática".
El ritmo del desarrollo industrial supone más oportunidades para la "investigación con base académica pero orientada a la aplicación", añadió bajo anonimato un científico de materiales que se trasladó a China desde una universidad europea.
"La calidad de los artículos producidos por las principales instituciones chinas hoy en día no es en absoluto inferior a la de las principales universidades estadounidenses o europeas, y en algunas áreas es muy competitiva o incluso líder", afirmó.
La reputación de China en cuanto a su capacidad académica en muchos campos se ha vuelto innegable.
Cuatro de las cinco principales instituciones de investigación en ciencias naturales y salud en 2025 eran chinas, según un índice de la revista Nature.
"No lo habría hecho hace 15 años", afirmó Jason Chapman, experto mundial en migración de insectos sobre su reciente traslado. Pero en los últimos cinco años, "la financiación, los recursos y el apoyo" cambiaron el cálculo.
- Brecha cultural -
Para los académicos de ascendencia china que trabajan en Estados Unidos existen factores que los empujan a marcharse, según Huang.
"El endurecimiento de las normas de seguridad en materia de investigación, la vigilancia de los visados y las sensibilidades políticas en Estados Unidos han creado incertidumbre", considera.
Un estudio de 2023 reveló que, tras la orden que dio el presidente Donald Trump en 2018 durante su primer gobierno de investigar a posibles espías chinos en el ámbito académico, las salidas de científicos nacidos en China aumentaron un 75%.
Sin embargo, siguen existiendo retos para quienes se trasladan.
Huang señaló la preocupación por la libertad y la autonomía académicas, y "las incertidumbres geopolíticas que influyen en la percepción internacional y en las decisiones de movilidad".
China controla estrictamente el flujo de información sensible. Por ejemplo, un científico naturalista europeo contó a la AFP que no podía colaborar con institutos chinos vinculados a la investigación militar debido a la posible sensibilidad política.
Los entrevistados también describieron diferencias culturales.
El científico especializado en materiales afirmó que le costó adaptarse al entorno académico chino, que hace hincapié en las relaciones personales y la interacción social.
Aun así, "para los jóvenes profesores motivados por crear un programa de investigación y lograr avances tangibles, regresar (o trasladarse) a China es una opción muy razonable y, en muchos casos, atractiva", zanjó.
C.Nam--SG