Líder del partido antinmigración británico gana elección contra el insólito "Conde Cubo de Basura"
Nigel Farage, el líder del partido antinmigración británico Reform UK, fue reelegido holgadamente como diputado en unas inusuales elecciones parciales en las que su principal rival, un candidato satírico que usa un basurero en la cabeza, obtuvo un resultado mejor de lo esperado.
Farage, quien desencadenó estos comicios al renunciar al escaño parlamentario que ocupó desde 2024 debido a una investigación sobre sus finanzas, se llevó el 63% de los votos en la circunscripción inglesa de Clacton frente al misterioso "Count Binface" o, en español, "Conde Cubo de Basura".
El curioso aspirante, un alter ego del comediante Jon Harvey, superó las expectativas al obtener 9.455 votos, es decir el 27% del total.
Mientras aún se contaban las papeletas, Farage ya había declarado su triunfo.
"Ya se dio a conocer el veredicto y es una victoria convincente y abrumadora", afirmó entre gritos de sus seguidores en un evento en Essex, que fue transmitido en la red social X.
Los analistas habían anticipado una victoria de Farage, pero subestimaron al autodenominado "guerrero espacial intergaláctico", quien hizo campaña con un bote de basura como casco, y pronosticaron una participación electoral exageradamente alta.
Los principales partidos políticos británicos, incluido el gobernante Partido Laborista, habían rechazado la votación, al calificarla de maniobra del líder del movimiento de extrema derecha Reform UK para eludir el escrutinio de sus actividades.
Esto había permitido que decenas de candidatos marginales, entre ellos Binface, acapararan la atención.
"La victoria moral ya es mía", dijo a la AFP el comediante en el centro de recuento la madrugada del viernes, antes del resultado final.
Farage, por su parte, no asistió al proceso de conteo, en el que los candidatos se reúnen tradicionalmente para la proclamación de los resultados, al alegar que la policía le advirtió que se planeaba una "campaña organizada para interrumpir y desprestigiar el resultado".
El escrutador interino Ian Davidson dijo que los funcionarios electorales colaboran con la policía para garantizar que el proceso se "complete de manera segura", y agregó que "no hay razón para no continuar con el proceso de recuento en este momento".
La participación alcanzó alrededor del 44%, por debajo del 59% registrado en las elecciones generales de 2024, aunque no es inusual para unos comicios parciales.
En esta comunidad costera, muchos votantes se mostraron poco entusiasmados con la contienda electoral, y hasta algunos voluntarios de Reform UK describieron la elección como una broma.
"Es un poco ridículo", dijo a la AFP la activista del partido Jane Embelton. "Básicamente, todo esto es para hacer que Nigel Farage se vea como un idiota. Pero ni a mí ni a sus seguidores nos parece un idiota".
- "Sería humillante" -
Unas 80.000 personas estaban llamadas a votar en estos comicios, en los que concurrió un abrumador total de 34 aspirantes, pero ninguno de los principales movimientos políticos, que consideraron la cita como una cortina de humo de Farage.
El político, cuyo partido de extrema derecha había liderado las encuestas nacionales durante 18 meses antes de quedar rezagado recientemente, sorprendió a los votantes con la renuncia a su escaño el 7 de julio.
Una investigación del organismo parlamentario de control de la corrupción está analizando las acusaciones de que él y el líder adjunto de Reform, Richard Tice, no declararon donaciones económicas, una de ellas por más de 6 millones de dólares.
Ambos niegan haber cometido alguna irregularidad.
Farage había planteado la votación del jueves como una batalla entre "la gente de Clacton contra el 'establishment'", con el objetivo de frustrar la "trampa" en torno a sus finanzas.
Estas controversias han coincidido con la caída en las encuestas del apoyo a Reform y en la popularidad de Farage, una figura que desde hace tiempo divide a la opinión pública y que es amada y odiada casi a partes iguales.
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D.Gu--SG