Venezuela abre un diálogo político sin la presencia de la mayor líder opositora
Venezuela negociará desde este sábado 1 de agosto una transición política con dos invitados en la mesa: el gobierno interino de Delcy Rodríguez y un sector de la oposición respaldado por Washington. Pero la gran ausente será la mayor líder opositora, María Corina Machado.
El ambiente político empezó a calentarse con manifestaciones en diferentes puntos de Caracas. Los opositores piden "elecciones ya", mientras los chavistas cuestionan este diálogo.
Desde la captura de Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense el 3 de enero, Washington mantiene una fuerte presión sobre el gobierno de Delcy Rodríguez e impulsa este diálogo que puede derivar en futuras elecciones.
"El pueblo está esperanzado que definitivamente, producto de todo este proceso, nosotros lleguemos a unas elecciones libres y democráticas", dijo a la AFP Williams Dávila, un expreso político de 74 años y exparlamentario que acudió a una marcha el martes en favor de Machado.
Unos 300 seguidores de Machado, la principal líder opositora del país y premio Nobel de la Paz, se concentraron en una acomodada zona del este de Caracas para reclamar elecciones.
La oposición denuncia un fraude electoral de Maduro en las últimas presidenciales de julio de 2024, y reivindica la victoria de Edmundo González, candidato apadrinado por Machado. La líder opositora fue impedida de presentarse a los comicios.
Machado promete desde el exilio que volverá a Venezuela, pero no fue convidada a participar en el diálogo político.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado en reiteradas oportunidades su satisfacción con el trabajo de Rodríguez, que hasta el 3 de enero fue vicepresidenta de Maduro.
Machado vive actualmente en Panamá y anunció recientemente desde allí que no participará en el diálogo, aunque aseguró que no se opondrá al proceso.
Varios observadores aseguran que Washington veta su retorno a Venezuela, aunque el gobierno estadounidense lo niega.
- "Una líder fundamental" -
"No pueden estar excluyendo a María Corina Machado, porque ella es una líder fundamental de todos nosotros", afirmó Dávila entre banderas azules, carteles que piden comicios y playeras blancas, como las que tantas veces usó Machado en su frustrada campaña electoral de 2024.
El diálogo estará encabezado de un lado por Jorge Rodríguez, líder de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta encargada de Venezuela, y del otro por Dinorah Figuera, una opositora que ha estado en exilio.
Figuera encabeza la bancada opositora que ganó la mayoría en la Asamblea Nacional de 2015, pero fue desconocida por Maduro. Washington, sin embargo, considera que fue elegida de manera legítima.
Las partes no dieron detalles sobre el lugar, el calendario o la dinámica del proceso.
Figuera y Jorge Rodríguez sostuvieron su primer encuentro público unos días antes del doble terremoto que sacudió a Venezuela el 24 de junio y que ya deja más de 5.500 muertos.
En esa ocasión, el Departamento de Estado de Estados Unidos respaldó la iniciativa de diálogo e indicó que la agenda incluirá "temas clave" como la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento del organismo electoral y las garantías para la participación política.
Pedro Benítez, analista político y académico de la Universidad Central de Venezuela, considera que se trata de un diálogo impuesto por Washington para habilitar "unos acuerdos básicos que permitan que el país se reinstitucionalice".
Los poderes públicos "son ilegítimos", dijo. "No son fruto de la voluntad libre de los venezolanos, sino de un fraude electoral".
- "Maniatados" -
A las presiones de la oposición sobre el gobierno interino de Rodríguez se suma una militancia chavista inconforme con este diálogo.
Francisco Arias, diputado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), pidió en un mensaje en Instagram que no sea una negociación "solo aprobada por quienes dirigen el gobierno de USA".
"Debe ser una negociación que sea luego sometida al país, al pueblo de Venezuela", indicó.
Centenares de chavistas se reunieron el martes en el populoso barrio 23 de Enero, en el oeste de Caracas. Ahí el empleado público Noel Urbina dijo a la AFP que sentía "una indignación muy fuerte" porque el gobierno ha recibido a los estadounidenses "con bombos y platillos, con abrazos".
Son "quienes asesinaron venezolanos, quienes nos invadieron", agregó este hombre que se definió como un "chavista radical", al recordar los bombardeos que dejaron un centenar de muertos durante la captura de Maduro.
En caso de llegar a una elección, el chavismo radical no tiene candidato, advirtió. Y se aventuró a afirmar que muchos chavistas no apoyan a Rodríguez.
Carmen Montes, una jubilada de 70 años, defendió sin embargo a la presidenta interina.
Delcy Rodríguez "anda con una pistola aquí en la sien, eso no se debe de ignorar (...) Estamos maniatados", señaló esta mujer que llegó a la manifestación con un pañuelo rojo en el cuello y que tiene el rostro de John Lennon tatuado en un brazo.
Q.Min--SG