ONG busca desde el cielo barcos de migrantes en peligro
"Cada hora de búsqueda es crucial; las personas a bordo pueden morir por deshidratación, golpes de calor o hipotermia", advierte el piloto de una ONG que sobrevuela el Atlántico para localizar embarcaciones con migrantes que partieron de las costas de África occidental para intentar llegar a Europa.
Un equipo de AFP acompañó a miembros de la organización Humanitarian Pilots Initiative (HPI) en un vuelo para ubicar varias piraguas desaparecidas que habían partido de Gambia, pero que nunca alcanzaron su destino.
La misión es buscar desde el cielo en una zona con una extensión similar a República Dominicana, con la intención de prestar ayuda antes de que sea demasiado tarde.
"El océano Atlántico es enorme. Es una zona vasta y es imposible abarcarlo en su totalidad", dijo a la AFP el piloto Omar El Manfalouty.
Migrantes que parten de África occidental generalmente intentan llegar a Europa desde las islas Canarias, cerca del noroeste africano.
El archipiélago español es una escala en el viaje a Europa continental.
Muchas de las partidas se hacen desde sitios más al sur de Gambia y Guinea, con lo cual los viajes son más largos y difíciles.
Más de 3.000 migrantes murieron en 2025 al intentar llegar clandestinamente a España, según la ONG española Caminando Fronteras.
HPI ha operado desde 2016 en el Mediterráneo central, pero su presencia en el Atlántico es reciente.
En el Mediterráneo ayudó a ubicar más de 1.000 embarcaciones, alertando a barcos de rescate de otras ONG para que los socorren.
- Región extensa -
"Trajimos nuestros aviones de más largo alcance y estamos enfocados en la zona que otros actores no pueden alcanzar, a entre 300 y 500 millas náuticas (550 y 926 kilómetros) de las Canarias", indicó El Manfalouty.
Cuando HPI detecta un navío, envía una alerta a barcos mercantes cercanos para que les brinden ayuda inmediata.
Posteriormente se hace cargo la autoridad española de seguridad y rescate en el mar, Salvamento Marítimo.
"Tener un avión en la zona para apoyar desde el aire con 10 veces más velocidad (que los barcos) tiene mucho sentido", comentó Samira, coordinadora táctica de la misión quien pidió no revelar su apellido por las amenazas que recibe la organización en varios países europeos.
Una mañana de enero, la tripulación recibió una alerta de otra ONG sobre la desaparición de un barco que partió de Gambia con 103 personas, incluyendo tres niños. HPI se movilizó rápidamente.
El viaje de Gambia a las Canarias es de 1.852 kilómetros, con lo cual hay una región extensa donde podría encontrarse el barco, explico Samira. En su tableta, planeó varias rutas.
- Barcos desviados -
Cuando el avión alcanza la zona de patrullaje, desciende bajo la cobertura nubosa y sigue trayectorias paralelas. Tres tripulantes fijan los ojos en las ventanas en busca de la piragua.
Estando en el aire reciben aviso de otro navío, un segundo bote que partió siete días antes de Gambia con 137 personas a bordo.
Con los vientos fuertes y el oleaje, "los botes se habrían desviado", comentó Samira.
Algunos barcos previos se han desviado hasta el Caribe o Sudamérica, sin sobrevivientes.
Después de volar durante tres días consecutivos, la tripulación cubrió 7.038 kilómetros, pero no halló rastro de los dos botes.
Cerca de un centro de recepción de migrantes en Las Palmas, en las Canarias, Ousmane Ly, un senegalés de 25 años, mira a la playa. Otros migrantes senegalesas aprovechan el día asoleado para tomar fotos.
La alegría de haber llegado superó la dificultad que enfrentaban algunos para caminar después de días apiñados en la piragua.
Sus manos, brazos y piernas muestran las heridas sufridas en el trayecto.
Ly relató cómo una vez que abordaron la piragua, él y los otros pasajeros se cubrieron con una lona. "Cerré los ojos y pensé en mi madre", dijo.
La lona usada para protegerse del sol durante el día y del fío en la noche, fue removida 10 días después cuando el barco fue rescatado por Salvamento Marítimo.
Había 108 personas a bordo, dos de las cuales habían muerto.
A.Uhm--SG