Estupor en Senegal tras perder en los despachos el título de campeón de África
Dos meses después de haber celebrado su segunda estrella en la Copa de África, los senegaleses despertaron este miércoles con estupor después de que la Confederación Africana de Fútbol (CAF) decidiera despojar a los Leones de la Teranga de su título, que pasó a manos de Marruecos.
La instancia anunció el martes por la noche su decisión de "declarar a la selección de Senegal excluida durante la final", ganada en la prórroga por los Leones de la Teranga (1-0), aunque el resultado oficial es ahora de 3-0 para el país anfitrión del torneo.
"La gran farsa continental", "¡Ridículo!", "¡La broma del siglo!", "Escandaloso": las portadas de los periódicos no escatimaron en superlativos unas horas después del terremoto que supuso la noticia.
Las redes sociales también entraron en combustión en Senegal, dos meses después del regreso triunfal del equipo tras una final caótica disputada el 18 de enero en Rabat.
- "¡Están locos!" -
El defensa senegalés Moussa Niakhaté, que juega en el Lyon francés, publicó en Instagram una foto suya levantando la Copa de África y luciendo una medalla, junto al comentario: "¡Vengan a buscarla! ¡Están locos, de verdad!".
Por su parte, el gobierno senegalés denunció una decisión "de una gravedad excepcional" y "groseramente ilegal" y reclamó una investigación internacional "por sospechas de corrupción en el seno de los órganos dirigentes de la CAF".
Al enterarse de la pérdida del título, Assiétou Diallo confesó a la AFP que se había "reído", creyendo que se trataba de una broma.
"Es una vergüenza. Una CAN se gana en la cancha y nosotros la ganamos, la merecimos. En ningún momento Marruecos marcó un gol", fulmina esta asistente contable de 25 años, que espera que la federación senegalesa haga todo lo que esté en su mano para conservar el título (de momento tiene previsto recurrir al Tribunal Arbitral del Deporte).
- "Vergüenza para África" -
Para Gora Ndiaye, conductor de VTC en Dakar de 48 años, esta decisión es una "vergüenza para África".
"Es una buena bofetada", añade Marc Diop, de 50 años, empleado de un banco, entrevistado en el centro de Dakar: "Todo el mundo ha visto que sobre el terreno fue una victoria clara y sin discusión de Senegal".
Durante el partido, varios jugadores senegaleses abandonaron temporalmente el terreno de juego en protesta por una decisión del árbitro que, poco después de anular un gol a Senegal, concedió un penal a Marruecos en el tiempo añadido de la segunda parte.
Luego de 15 minutos de confusión, los jugadores senegaleses regresaron al terreno de juego, y en el medio del caos que se extendió a las gradas, el extremo marroquí Brahim Díaz falló un penal.
En la prórroga, fue Senegal el que se impuso con un gol de Pape Gueye.
A finales de enero, el órgano disciplinario de la CAF, sin poner por tanto en entredicho el resultado final de aquel partido, había impuesto una serie de sanciones disciplinarias, entre ellas multas que ascendían a varios cientos de miles de euros, a las federaciones de ambos países por comportamientos antideportivos y violaciones de los principios del juego limpio.
Pero la CAF justificó el martes por la noche su decisión en aplicación de los artículos 82 y 84 del Reglamento de la Copa Africana de Naciones (CAN), según los cuales si un equipo "se niega a jugar o abandona el terreno de juego antes del final reglamentario del partido, se le considerará perdedor y quedará definitivamente eliminado de la competición en curso".
Al abandonar el campo, "la reacción de los senegaleses fue un poco excesiva. No es la imagen que queremos dar", matiza Issac Ndiaye, de 38 años, una de las pocas personas entrevistadas que no se declara estupefacta por la decisión de la CAF.
La Federación Senegalesa de Fútbol denuncia una decisión "injusta, sin precedentes e inaceptable que desacredita al fútbol africano", escribió en un comunicado publicado en las redes sociales.
"Todos los senegaleses están enfadados y esperamos que el TAS tome la decisión correcta", resume Aissatou Ndiaye, de 50 años.
Unos miles de kilómetros más al norte, en Marruecos, la decisión de la CAF no desató muestras de alegría, a pocos días del final del Ramadán.
Pero "alegró a todos los marroquíes", celebró Mohamed Amine Boujdaini, de 53 años, entrevistado en Rabat. Para este abogado, "la copa vuelve a su verdadero hogar".
D.Gu--SG