"Six-seven", Bad Bunny y preguntas a la IA: el acercamiento de León XIV a los jóvenes
Haciendo el gesto de "six-seven" a la multitud, bromas sobre su coincidencia con Bad Bunny y hablando de rivalidades futbolísticas, el papa León XIV, de 70 años, ha conectado con un público más joven durante su visita a España.
En sus recorridos en papamóvil, el líder de los 1.400 millones de católicos del mundo ha realizado con frecuencia el gesto con las manos de "six-seven", en referencia a un meme que se ha viralizado en las redes sociales, especialmente entre adolescentes.
Más allá de las misas y los encuentros institucionales, León XIV realizó varios actos con jóvenes en los que usó un lenguaje más cercano y abordó temas de actualidad como la salud mental.
También mantuvo un breve encuentro privado con la estrella puertorriqueña Bad Bunny, justo después de un evento multitudinario con 80.000 personas en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid.
En el avión que lo llevó el sábado a Madrid, el papa, que habla un fluido español, ya había bromeado sobre la competencia que le suponía Bad Bunny, quien se encuentra estos días dando una serie de conciertos en la capital española.
"Si se enfrentan a la pregunta de si quieren ver a Bad Bunny o si quieren ver al papa, creo que muchos irán a ver a Bad Bunny. Pero también creo que habrá algunos que vengan a ver al papa. Y eso dice algo", comentó con una sonrisa.
- "Momentos espontáneos" -
"Claramente, está haciendo un esfuerzo por acercarse a los jóvenes", valoró la experta estadounidense en el Vaticano Elise Ann Allen, que escribió una biografía del papa.
Pero también hubo muchos "momentos espontáneos", agregó, como cuando el pontífice -aficionado al fútbol-, confesó a los periodistas que era hincha del Real Madrid, y no del Barcelona.
"Creo que esto es sencillamente el papa siendo él mismo", indicó.
En el vuelo de Madrid a Barcelona, el papa realizó parte del trayecto en la cabina, donde se le pudo apreciar visiblemente contento y saludando por la ventana a un caza que acompañaba al avión.
Allí bromeó también con los pilotos, según un video difundido por la aerolínea española Iberia.
Cuando uno le dijo que era aficionado del Real Madrid, el papa respondió en tono humorístico.
"Soy blanco [en referencia al color del Real Madrid]. En Barcelona hay que tener cuidado", bromeó.
León XIV habló sobre los desafíos y oportunidades de la era digital para los jóvenes y dedicó su primera encíclica -una especie de manifiesto papal- a la inteligencia artificial.
Bromeó sobre las limitaciones de la IA con una anécdota durante un almuerzo en Madrid, donde contó a los invitados que, antes de su visita, le consultó qué debía decirles a los obispos españoles.
"La inteligencia artificial le ha dicho 'el papa Francisco diría...' entonces la ha parado y le ha dicho: 'creo que hay otro papa'", explicó a los periodistas Yago de la Cierva, coordinador de la visita papal a España.
Más tarde, en su discurso a los obispos españoles, los instó a "construir una nueva realidad a través de un diálogo respetuoso y el uso de nuevos lenguajes" para evangelizar, exhortándolos a reconocer la "búsqueda sincera de sentido" de los jóvenes.
- Poner 'a Dios de moda' -
De acuerdo con Allen, cada vez más jóvenes se están interesando por la Iglesia católica.
"Hay algo agitándose en las aguas, y él lo ve y quiere aprovecharlo", indicó la experta.
Rafael Ruiz, profesor de sociología en la Universidad Complutense de Madrid, afirmó en el diario El País que encuestas recientes mostraban un aumento del catolicismo entre los jóvenes españoles.
"No sabemos si es un rebrote católico o es simplemente una estabilización del proceso de secularización", indicó.
Alrededor del 56% de los españoles se identifica como católico frente al 90% que lo hacía en la década de 1970, según un sondeo realizado el mes pasado por el Centro de Investigaciones Sociológicas, un organismo autónomo del gobierno.
Un artículo del diario barcelonés La Vanguardia consideraba, de su lado, que el papa estaba poniendo "a Dios de moda".
Durante la vigilia de oración en el Estadio Olímpico de Barcelona, exhibió "todo aquello que no sobra en el mundo: alegría, convicciones, sensibilidad, equidad, ternura, esperanza, compasión. ¡Y encima, sonríe!", agregó el periódico.
K.Han--SG