Una multitud da el último adiós al 'Indio' Solari, icono del rock argentino
Más de cinco kilómetros de filas colmadas de fanáticos comenzaron a despedir a la leyenda del rock argentino Carlos "el Indio" Solari, que es velado este domingo en Villa Domínico, en la periferia sur de Buenos Aires.
Solari, cantante de la mítica banda Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota -conocida como Los Redondos- murió el viernes a los 77 años por un accidente cerebro vascular. Su muerte desató una cadena de mensajes y manifestaciones de dolor de una comunidad fiel de fanáticos que auguran una maratónica despedida.
"Hoy es más que emoción (...) El Indio es como mi viejo, el Indio me enseñó mucho", dijo a la AFP Gerardo López, uno de los fanáticos que se acercaron a despedir a su ídolo.
Para este gerente de 45 años, Solari llegó a tanta gente porque sus canciones "tocan el corazón".
Las puertas del polideportivo donde se encuentra el cuerpo del músico se abrieron pasadas las 10H00 locales (13H00 GMT) y la despedida durará "hasta que haga falta, para que nadie pierda su oportunidad de decirle adiós", adelantó la cuenta oficial del músico.
"Caminaremos y seremos pacientes, mientras compartimos canciones, hasta llegar a su encuentro y expresarle lo que nos inspiró", añadió el comunicado.
Las kilométricas filas de fanáticos en su despedida son un capitulo más del fenómeno popular que significan en argentina Los Rendondos y en especial Solari, alma de una banda que protagonizó masivos shows que en algunos casos se vieron desbordados.
En la convocatoria al velatorio la familia del artista aludió a la rebeldía que identificó a la banda.
El funeral "no será el momento de sacar afuera la rabia, ni caer en provocaciones, sino de honrarlo", señaló.
Sin contratos con discográficas y al margen de la industria musical, Los Redondos, activos entre 1976 y 2001, cultivaron un público masivo movido por el boca en boca, una tribu incondicional que asistía en comunidad a las "misas ricoteras", como se conocía a sus recitales.
Las canciones de Solari, cargadas de poesía, calaron hondo en varias generaciones de argentinos de todas las clases sociales, que poblaron con sus letras tatuajes, murales y banderas en los estadios de fútbol.
Los Redondos trascendieron el ámbito musical para convertirse en un espacio de pertenencia para amplios sectores y Solari se convirtió en un ídolo popular, más cerca de la figura de Diego Maradona que de otro músico.
Los seguidores del cantante ya se habían congregado de a miles el viernes en la Plaza de Mayo de Buenos Aires al conocerse la noticia de la muerte del cantante, que en 2016 había anunciado que sufría la enfermedad de Parkinson.
D.Sunwoo--SG